La importancia de la administración con enfoque en procesos, es que permite identificar los indicadores o métricos para cada proceso o producto/servicio que se entrega a través de mediciones objetivas con indicadores de calidad.

A partir de los resultados de los indicadores de producto o de proceso, la organización debe tomar acciones que le permiten corregir, prevenir o mantener las acciones que generan esos resultados.

De ahí la importancia que las decisiones sean tomadas basadas en datos no en supuestos, lo que hace que la alta dirección pueda aplicar la etapa de control para mejorar el desempeño de las áreas y de los procesos, lo que se verá reflejado en una nueva etapa llamada mejora continua.

Es en este punto, donde la mayoría de las organizaciones fallan, ya que los resultados de los indicadores muestran buenos o malos niveles de resultados y para su mejora no se utilizan las llamadas “herramientas” para la mejora de la calidad.

Existen muchas y de diversos tipos, la elección correcta dependerá del tipo de problema y del conocimiento que de ellas se tenga dentro de la organización.

Una de las mejores estrategias para que la alta dirección se enfoque en el uso de las herramientas para mejorar el desempeño de la organización, utilizando las herramientas básicas o gerenciales es el uso de los costos de calidad.

En la práctica, los costos permiten definir las actividades de un programa de calidad y mejoramiento de ésta, en un lenguaje que los directivos entienden y pueden usar: en términos monetarios. Campanella (1997).

Campanella, J., Fundamentos de los costos de la calidad, Lineamientos y práctica, 2ª edición, McGraw Hill, 1997

Toda reducción de los costos de calidad repercutirá directamente en los márgenes brutos de utilidad, en los costos de operación y puede contabilizarse de inmediato como utilidad o medida de la eficiencia de la institución.